LAS MONJAS CISTERCIENSES DE ARAUZO DE MIEL

 

Breve reseña histórica del convento de Nuestra Señora del Valle en Aranda de Duero

Situado en la calle Hesilla (calle Isilla). Lo ocuparon 29 Madres como Comunidad  cisterciense. A la izquierda de la la Calle Isilla en unas casas que tenía el Ayuntamiento, que vendió a don Juan de Acuña  en cuyo solar, en 1.596, se comenzó a construir el Convento de Bernardas, trasladado de Fuencaliente.

Patrocinó el convento Don Bernardino González de Avellaneda (1.544-1.618) primer conde de Castrillo y continuó con el patronato de don García de Avellaneda y Haro, segundo conde de Castrillo, con su mujer doña María González de Avellaneda. De este convento sólo queda una placa en la plaza “7 de Agosto”, que anteriormente se llamó plaza de “Madres Bernardas”. Se quemó el 28 de Octubre de 1.947 y se trasladó en 1.951 a uno nuevo en la Calle Santiago, demolido también en el año 2.004. Las últimas monjas ya ancianas se trasladaron a un convento en La Rioja.
 

En todos estos años, Aranda de Duero, pueblo y autoridades han demostrado a sus Bernardas gran respeto y admiración.

La concepción cisterciense de la vida religiosa es muy austera. El lema de los benedictinos es “Ora et labora”. Armonía en las aspiraciones y necesidades del hombre (y mujer) íntegro y cumplir lo más perfecto posible el viejo proverbio “mens sana in corpore sano”. Mente despejada en cuerpo vigoroso; alma en gracia y pasiones controladas.

El Ora con oración pública y privada; interna y externa; vocal y mental; de alabanza petición, acción de gracias… y así lo cumple la Orden del Cister.

El Labora entre las religiosas del Cister se dice que “hilan minutos; muelen el tiempo; tejen las horas con hilo blanco, rojo, negro… trabajan de sol a sol… total que es una vida austera y penitente. Toda su vida puede servir

de faro y guía segura a todos los Ribereños bajo el amparo y protección de Nuestra Señora de la Virgen del Valle de Aranda de Duero

Plano parcial del antiguo convento de las Madres Bernardas en Aranda de Duero. Levantado el año 1.978

 

 

 

Tres mujeres de Arauzo de Miel cumplieron todas estas normas y reglas de San Bernardo, ellas monjas del Cister en años duros  y fueron:

 

1.- Doña Gertrudis García de Navas o Gertrudis de Navas
2.- Doña Escolástica Vicenta de Navas
3.- Doña Josefa Camarero de Navas

1.- Doña Gertrudis de Navas fue abadesa desde 1.808 a 1.824. Nacida en Arauzo de Miel se la llamó la segunda fundadora, pues le tocó vivir la invasión de Napoleón en 1.808. El 13 de Noviembre de 1.808 los franceses entran en la villa de Aranda. Diez monjas se dispersaron cada una eligió el camino y destino que le pareció más acertado. Doña Gertrudis, Doña Escolástica Navas y la sobrina de ambas Doña Josefa eligieron la casa familiar de Arauzo de Miel. La sobrina estuvo en casa de su madre hasta que la Comunidad se reunió de nuevo en su convento de Aranda. Las otras dos hermanas Navas estuvieron en la Comunidad de Buenafuente y luego en Medinaceli.

 

En el convento de la calle Isilla solo quedaron dos monjas, la Abadesa Rosa de Huerta, y otra doña Juana Navidades, mayor y enferma. La abadesa fue maltratada y herida por los franceses, se hizo la muerta y la salvaron. Se retiró, por mejor decir la llevó un hombre compasivo a la Aceña del Santocristo, y a pretexto de que era madre de los molineros, según éstos confesaban para precaver todo daño, libertó la vida, y por fin se refugió en Roa, donde murió.

 

El 22 de diciembre de 1.813 volvieron al monasterio y doña Gertrudis nombrada Abadesa logró poner orden y tener el monasterio adecentado para recibir a la comunidad el 12 de Junio de 1.814. El templo lo habían dejado inhabilitable. Habían usado la Iglesia para almacén y panadería con dos grandes hornos de pan. Los coros desechos y las celdas. Doña Gertrudis habilitó todo, mandó construir 4 celdas nuevas y gran parte de la cerca.

 

 Equipó la Sacristía con 4 casullas y ropas adecuadas ricas. La correspondencia de la Abadesa con la Abadesa de Las Huelgas de quien dependía es muy curiosa y fluida.

 

El arreglo de la iglesia y monasterio lo hicieron las monjas vendiendo fincas y recuperando censos. Entre 1.815 al 1.830 vendieron una aceña por 4.440 reales; una tierra por 9.000 y otra por 8.000 reales.

 

Estaban con pocos recursos para poder vivir con dignidad y Doña Gertrudis como gobernadora y Doña Escolástica Vicenta de Navas como Priora, solicitan a la Abadesa de Las Huelgas se suspendan los aniversarios mensuales que se celebraban en la Orden, uno de ellos era el del convento de Santa Tosia de Arauzo de Torre.

 

2.- Doña Escolástica Vicenta de Navas, también nacida en Arauzo de Miel, fue la abadesa número 16 del convento del Cister de Aranda de Duero. Nombrada en 1.824  y murió el 26 de Junio de 1.833. No poseemos más datos de ella, pero sabemos que su hermana Gertrudis de Navas murió el 29 de Noviembre de 1.841 de una enfermedad larga y muy penosa, que la sufrió con admirable paciencia. Suponemos siguió la tarea de su hermana y acaso bien aconsejada por ella.

 

 3.- Doña Josefa Camarero de Navas, sobrina de las dos anteriores y también nacida en Arauzo de Miel. Entró en el convento a los siete años de edad como educanda. Elegida Abadesa en 1.841 y permaneció en el Monasterio 77 años, seis meses menos dos días y con hábito 67 años.

 

En su Administración se reedificó el Convento, según se halla, tanto en lo material como en lo personal. Su trato y genial era amabilísimo; su talento muy despejado; el interés por la Casa grande; y el celo por el aumento de su personal la indujo a cometer algún yerro, pero sin perjuicio más que para la Comunidad, a quien esperaba dar mayor esplendor. Fue su vida activa y se conserva su correspondencia muy fluida. Elijo algunas por su curiosidad.

 

Hay una carta del 31 de diciembre de 1.846 de doña Josefa Camarero de Navas a la Abadesa de Las Huelgas felicitándola las Pascuas de Navidad. Le dice lo bien que se encuentra su Comunidad de salud, a pesar de que el pueblo ha padecido y estado lleno de enfermedades. Hace alusión al canto de los Maitines de Navidad, comenzados a las 9 de la noche para concluirlos alrededor de las 12, en que dio principio la Misa del Gallo, para la cual se llenó la iglesia de fieles, por haberse quitado de las parroquias (la misa de Gallo), por el gran desorden que reinaba en ellas.

 
Un oficio del 6 de junio de 1.847 de doña Josefa Camarero a doña Teresa Bonifaz, Abadesa de las Huelgas.
 

“También tuvimos el gozo y el placer de que el Sr. Arzobispo de Tesalónica, enviado por Su Santidad, después de ir a ver la parroquia principal de Santa María, al volver a su palacio pasó por aquí, y como estaban las puertas abiertas de la iglesia por estar pintando los dos costados del altar mayor, entró. Nosotras (seguimos tocando) sin saber nada, hasta que el ayuntamiento nos pasó recado. En fin, aceleradas bajamos, y ya estaba en la reja del Coro. ¡ Que Señor tan amable y cariñoso! Por la reja del coro, como pudimos le besamos el anillo; me preguntó cuántas éramos y después de estar un poquito, nos dijo que nos iba a echar la bendición del Papa, a lo que respondí, que todas procuraríamos recibirla con aquel respeto y veneración, que es debido. Se despidió tan contento, y después quedó nuestro P.M. le besó el anillo y le saludó a nombre de la comunidad. Lo agradeció mucho y el mismo Señor sacó dos de 19 y se los dio para las monjas”.

 

Carta de doña Josefa Camarero, Abadesa de Nuestra Señora del Valle, a la Abadesa de las Huelgas, solicitando la licencia para la venta de una vega de 50 fanegas de sembradura y expone detalles acerca de su precio y compradores. Lleva fecha de 31 de Diciembre de 1.850. La carta autógrafa dice textualmente:

 

“Mi querida Madre y señora de todo mi cariño: No se puede V.S. figurar los malos ratos, que llevo por ver cómo van las cosas, porque temo un nublado que a V.S. y a nosotras nos causen mil sinsabores, días pasados escribió el Sr. Obispo de Osma al Confesor, oficiándole de O. de S.M. y del Ministerio de Gracia y Justicia desde el día 14 de junio, para que se dé razón de las monjas que hay y había en el año 34, si podemos dedicarnos a la enseñanza de niñas u otros ejercicios de caridad, y un montón de preguntas, y si hay localidad para admisión de novicias. Todo me parece son tiradas hacia V.S. mucho lo sentiría, ya la encomiendo mucho a Dios, me parece que si no saca algo por S.S. la demás no sé; todo sea por Dios al que pido me la guarde dilatados años, mientras vea V.S. en qué la puedo complacer esta su hija que desea toda su tranquilidad y B.S.M.- Josefa”.

 

El 15 de septiembre de 1.852 la Abadesa de Las Huelgas comunica a doña Josefa Camarero Navas cómo S.M. la Reina ha venido a bien aprobar este Monasterio. A la que contesta el 29 de septiembre diciendo:

 

que la noticia tanto a mí como a toda esta Comunidad nos sirvió del mayor júbilo, no la había contestado antes por haber estado malilla de resultado de cólico”.

 
Otra carta de 25 de junio de 1.855 dice así:
 

 “ Me alegro de que V.S. goce de la más perfecta salud, y que el Señor las libre del cólera, que según dicen hay en esa ciudad bastante, por aquí nada se dice, pero en Calahorra  dicen que hay bastante, adonde marchó nuestro P.M. Mendoza y la cogió, pues me escribe su hermano cura, y me dice que el día 13 a las 3 de la tarde le entró, y al día siguiente 14, a las 12 falleció, que sólo duró 21 horas y que así están todos como en espera, mucho lo hemos sentido, 14 años que estuvo aquí”.

 

No hay más datos de ellas de forma individual. Siempre están relacionadas dentro del día a día de la Comunidad pero sabiendo las reglas por las que se rige el Cister es fácil adivinar la vida de estas tres religiosas y Arauzo de Miel puede sentirse muy agradecidos por ser cuna de estas mujeres inteligentes y activas y, que toda su vida, austera y penitente, puede servir de faro y guía segura a todos los de Arauzo de Miel, siempre bajo el amparo y protección de Nuestra Señora, la Virgen del Valle y la Virgen de Pinarejos.   

Canuto Merino

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