PARTICIPACIÓN EN EL CURSO DE LA HISTORIA NACIONAL

 

1. Guerra de Independencia. En estos terrenos lucharon contra los franceses el Cura Merino y El Empecinado. Amparados por la población civil atacaban a las formaciones de soldados franceses que transitaban por la zona.

El 8 de julio de 1.809 salieron de Mamolar 200 franceses dirigidos por el comandante Romo. a  su paso por el monte Talamanquilla, los guerrilleros del Cura Merino atacaron a una avanzadilla de 18 hombres franceses, que aniquilaron y despistaron al grupo con tiros en dirección contraria a la retirada de la guerrilla, que se dispersaron por el monte, pero no sabían que el Padre Juan Marín, monje de Arlanza también estaba emboscado por el lugar con su grupo de guerrilleros y a punto estuvieron de enzarzarse por la confusión del momento.

 

 

                           El Cura Merino

                 El Empecinao

 

 

 2. 1.820-1.823. Trienio constitucional. Los de Arauzo de Miel se inclinaron por los liberales adictos a Juan Martín Díez “El Empecinado”,  contrarios a los realistas que representaba el Cura Merino. Los dos bandos tuvieron serios enfrentamientos en Arauzo de Miel. Es famosa la frase del Cura Merino al Empecinado: “Hazte preso, ríndete, Juanillo”. No se rindió, su banda se disolvió, escondiendo las armas en las oquedades de los árboles y las grietas de las rocas.

Reinó la paz. En 1.821 el Jefe político don Joaquín Escario visitó la villa acompañado de don Eugenio Avinareta y le impresionó el orden y la alegría de los niños del pueblo, que cantaban canciones patrióticas con los soldados catalanes, y destacó a Arauzo de Miel por sobre todos los demás pueblos visitados.
3. Guerras carlistas. El 20 de agosto de 1.833 muere Fernando VII. El 18 de octubre de 1.833 el alcalde de Roa don Gregorio González Arranz se inclinó por los partidarios del infante don Carlos, como rey de España, por tanto, contrarios a los partidarios de Isabel II, hija de Fernando VII.

El 15 de octubre de 1.833 el Batallón de Voluntarios Realistas de Roa se reunió en el bosque de Ventosilla con el Cura Merino y siguió camino hacia Aranda de Duero, donde voluntarios pernoctaron. En el camino hacia Burgos se les unieron más voluntarios y siguiendo las consignas recibidas de los Comandantes y oficiales cantaban y gritaban las consignas de ¡ Viva Carlos V ! ¡ Viva el Rey absoluto de España !, haciendo el camino alegre y con entusiasmo. En vez de ir a Burgos se dirigieron a Arauzo de Miel, donde permanecieron algunos días y se les incorporaron bastantes fuerzas. En Huerta de Rey fijaron el cuartel general de los 20 batallones de Voluntarios Realistas o Carlistas, que hacían centinela a la entrada del pueblo por la noche, y a todos los que se acercaban les echaban el alto ¿quién vive? y si contestaban ¡Carlos V! les reconocían y les llevaban al cuerpo de guardia y el oficial les preguntaba quienes eran, de dónde eran y a dónde iban. La Junta superior de Gobierno de Castilla la Vieja se trasladó a Arauzo de Miel para mayor seguridad.  

 

Gregorio Gonzalez Arranz Alcalde de Roa 1788-1840

 

En un amanecer de la primavera de 1.836, al salir de Arauzo de Miel sorprendieron a una columna de cristinos, haciendo prisioneros a más de 300 con sus caballos, retirándose el resto hacia el Burgo de Osma.
El 16 de septiembre de 1.837 la Junta Superior, residente en Arauzo de Miel llamó al Alcalde de Roa don Gregorio González Arranz y le nombró Alcalde Mayor de Roa, su contorno y pueblos limítrofes con juramento de fidelidad, por su prestigio y labor a favor de la causa carlista. Tenía la obligación de dar los partes a la Junta. Su obligación era actuar con rapidez y eficacia. En 24 horas debería tener el bastón de la real jurisdicción de Roa y comarca. Una vez jurado el cargo salió de Arauzo de Miel a las tres de la tarde no dejando de cabalgar en toda la noche, hasta su destino en Roa.

El 5 de ctubre de 1.837 se encontraron en Retuerta los batallones de ambos bandos. Las tropas de la Reina eran numerosas y bien preparadas al mando del General Espartero y con una reserva de 14 batallones. Don Carlos había descansado en Carazo y sus tropas carecían de todo lo necesario. El encontronazo estuvo sin embargo equilibrado y las bajas fueron iguales en ambos bandos. Se retiraron, pero volvieron a luchar en Barbadillo, en Salas y cerca de Gete. Hubo un nuevo enfrentamiento en Arauzo de Miel donde los carlistas perdieron gente y caballos.

El 14 de octubre de 1.837 carlistas y liberales se enfrentaron en Huerta de Rey. Lo narra D.M.F.M. de Vargas en el libro “La guerra en Navarra y en las provincias Vascongadas” (Madrid. Baltasar González 1.848), se lee: “abundante sangre costó a los carlitas siendo obligados las fuerzas a volver a Silos, de donde habían salido por la mañana, con gran número de heridos, sin tener donde albergarlos ni medicinas para curarlos, puesto que el hospital de Silos estaba saturado por los heridos en las batallas de Nebreda y Retuerta, pues en esta última villa los heridos pasaron de 480, entre ellos el conde Madeira y M. Keltsch con heridas en los brazos, Villarreal y el coronel Reina, herido en la cadera. La columna Real estuvo 15 días en esta región y el Cura Merino estaba algo cojo de una patada que le había dado un caballo y don Carlos estuvo en Mamolar la noche del 5 de octubre después de haber descansado en Peñacoba, debajo de un enebro.

Por todo ello, Arauzo de Miel puede considerarse cruce de caminos épicos, que siguen mereciendo interés en estos tiempos de paz. El pueblo de Arauzo de Miel lo sabe bien. Procuran apoyar todo ese valor épico. Llevan ya unos años representando en Semana Santa la Pasión de Jesús y cada año mejoran en su actuación. Merece la pena acompañarles en su afán. No quedarán defraudados los visitantes, que aprendiendo su muy interesante trayectoria histórica muy interesante, unido al paisaje excepcional y la amabilidad de sus gentes llevan al visitante a pasar días agradables de buen rollo.

 

 

 D. Canuto Merino Gayubas (2003)

 

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